"Tu parada gastronomica en el Camino"

El Botillo es el producto más peculiar del Bierzo, siendo desde tiempos inmemoriales rey de la gastronomía berciana y plato principal en fiestas y celebraciones, especialmente en época de invierno.

Es un producto cárnico que se ha mantenido en la cultura popular como embutido emblemático, gracias a la tradición heredada de nuestros antepasados.

Los ingredientes básicos del botillo son:

Costilla de cerdo: mínimo 65% y máximo 90%.

Rabo de cerdo: mínimo 10% y máximo 20%.

El proceso de elaboración se lleva a cabo en distintas etapas que se deben realizar en un mínimo de cinco días.

Selección de materias primas y troceado: costillas, rabo, espinazo, paleta, carrillera y lengua que se escogen para ser troceados en porciones regulares. Se usa siempre carne fresca en la elaboración.

Adobado y embutido: se procede al adobo añadiendo a las partes troceadas sal, pimentón, ajo y especias. Después se embute en la tripa, que a su vez se ha sazonado y adobado previamente.

Ahumado: este es un punto fundamental que le confiere el sabor particular a todos los embutidos de El Bierzo. Se realiza con el humo producido al quemar leña de roble o encina durante al menos un día.

Secado: este proceso se realiza durante dos días en secaderos preparados al efecto para eliminar el agua y que el Botillo adquiera una mayor consistencia. Se puede decir que aunque esos 5 días sean el tiempo mínimo, la media está entorno a los 9 días.

Receta Botillo Tradicional:

El Botillo del Bierzo se pone a cocer en una olla, a fuego lento. Un botillo que pese un kilo deberá cocer unas dos horas. Cuarenta y cinco minutos antes de su plena cocción incorporamos la verdura. Y por último, treinta minutos antes de la cocción, se añadirán las patatas y el chorizo fresco del Bierzo.

Su salsa roja será el complemento ideal que dará color, aroma y sabor a las verduras y las patatas. Se sirve en una fuente honda, con los aditamentos rodeando el botillo.